24
Jul

Las reglas del juego en el mercado laboral

Escrito el 24 julio 2006 por Cristina Simón en Mercado laboral

Nos esperan muchas sorpresas en el mercado de trabajo en los próximos tiempos. Nuevas formas de trabajo surgen en este cambiante mundo de los negocios, casi siempre con la tecnología como facilitador de fondo. Aunque de reciente aparición, la figura del ‘trabajador sin barreras’ (boundaryless worker), aparece con creciente frecuencia entre los profesionales de nuestro país. Es éste un perfil de alta cualificación, no necesariamente con experiencia, y que renuncia a la (aparente) seguridad de un puesto fijo en una compañía para convertirse en un free-lance con la aspiración de trabajar en proyectos por su interés y oportunidades de desarrollo. Podría pensarse a partir de mi definición que estamos hablando del ‘autónomo’ o del consultor free lance, pero el trabajador sin barreras va más allá, es una forma de vida. Estudios americanos muestran que entre la población menor de 40 años los trabajadores con intereses en esta línea ya duplican a los de mayor edad.

No debería sorprendernos, por otra parte, el muy probable auge de este tipo de modelo laboral. Llegado el fin del vínculo de estabilidad que las empresas han ofrecido a lo largo de los años (y que en nuestro país consolidó de hecho el verbo ‘colocarse’ como sinónimo de empezar a trabajar, con todas sus connotaciones de estabilidad –¿a cuántas madres no hemos oído manifestar orgullosas ‘el niño ya se nos ha colocado’?) ¿qué otra cosa puede ofrecer una empresa?

La ley del mercado se impone con crudeza, y mucho me temo que las nuevas generaciones están dispuestas a entrar al juego con sus propias armas…

Comentarios

José Antonio García de Leániz 3 agosto 2006 - 13:12

Las sorpresas que nos esperan están empezando a sucederese y en mi opinión, que baso en mi propia experiencia y en las contemplación de las ajenas, la verdadera sorpresa se ha producido, sin que las empresas se hayan dado cuenta, y es sencillamente que el empleado, trabajador, candidato ha pasado de “estar en la empresa” a ser un cliente de la misma y que como tal la le demanda nuevos bienes y servicios que satisfagan sus nuevas necesidades. El giro es brutal y no tiene marcha atrás. Considero que las empresas que no lo asuman están perdidas y veo muy pocas (no me creo las success stories que aparecen en el Expansión y Empleo) dispuestas a hacer de sus clientes internos una ventaja competitiva.

Miguel Merín 10 enero 2008 - 11:07

En efecto. El pensamiento autoindulgente de muchos empresarios de nuestro tiempo les lleva a considerar como sorpresa en sentido peyorativo lo que es la consecuencia lógica de un sistema educativo no tan fracasado como solemos creer.
Si un empleado que entrega a tu empresa la jornada prácticamente completa de su tiempo por un sueldejo descubre que hay empresas en las cuales no solo se le paga mejor, sino que además obtiene una felicitación sincera por su esfuerzo (no una despectiva palmadita en la chepa) y un reconocimiento a la altura de su trabajo, no dudará en ponerse un poco más exigente en lo que toca al menos a lo que es de derecho en democracia. (Por ejemplo, horas extra remuneradas a precio de horas extra, tickets de comida, y otras superventajas que en realidad se merece).

Reflexionemos un segundo en lugar de vomitar tecnicismos de la psicología barata americana:
nuestros empleados están más preparados. Estemos a su nivel e implementemos el sentido común y la ética en el orden interno de nuestra empresa y los trabajadores (que nos han hecho crecer) seguirán a nuestro lado y no tendrán que seguir emigrando al norte de Europa en busca de un futuro mejor.

Diseñador web freelance.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar