16
abr

Pequeñas decisiones y resultados empresariales

Escrito el 16 abril 2007 por Cristina Simón en Competencias RRHH

Cristina Simón

Una de las teorías clásicas de estrategia, la llamada ‘visión de la empresa basada en recursos’ mantiene que una de las mayores ventajas competitivas de las compañías reside en sus recursos internos, lo cual incluye a sus empleados. Entre las razones que esboza para ello destaca la ‘importancia de las pequeñas decisiones’, las acciones que en el día a día realizan mandos intermedios y empleados de todos los niveles. Este entramado de actividades diarias conforma una parte sustancial de la empresa, y resulta central en los resultados finales que se consiguen en el negocio a nivel de la organización.

En un artículo aparecido recientemente en Harvard Business Review, ‘How Managers’ Everyday Decisions create or destroy your company’s Strategy’ se corrobora esta importancia de las pequeñas decisiones con datos de varias compañías. El punto de los autores es que lo que realmente se hace en la empresa tiene poco que ver con la estrategia diseñada por la alta dirección (que se centra más en seleccionar las oportunidades de negocio que son más interesantes). La implementación tiene que ver con la distribución ‘micro’ de los recursos de la compañía, y estas decisiones las toman a un nivel muy pequeño cada uno de los gestores con una mínima capacidad ejecutiva, cada uno en su nivel.


Un perfecto ejemplo del poder fáctico de estos mandos intermedios es que ellos son quienes deciden qué propuestas de sus equipos se someterán a aprobación por los niveles superiores y cuáles no. Este filtro representa un poderoso mecanismo de selección de procesos y decisiones posteriores, y puede sesgar enormemente en un sentido u otro la buena marcha de la compañía. Otro magnífico ejemplo surge directamente de los niveles operativos y de las políticas de RRHH que guían sus decisiones. En el año 2000, los estrategas de Toyota deciden lanzar un modelo sencillo, sin extras pero sensiblemente más barato, y priorizar su comercialización para posicionarse en el mercado de gama baja. A pesar de la insistencia desde arriba, el sistema de comisiones diseñado en función de márgenes dirigía permanentemente a los clientes hacia segmentos superiores. De nuevo una acción en los niveles más operativos remando en contra del posicionamiento estratégico.

¿Quién manda entonces realmente en las empresas? Lo cierto es el rango posible de decisiones y comportamientos que puede mostrar una persona ‘haciendo su trabajo’ –es decir, sin cometer fallo ni alterar la naturaleza de su puesto- es casi infinita. ¿De qué depende que haga una cosa u otra? De muchísimos factores, internos y externos, racionales y emocionales, individuales y sociales. De aquí la grandeza –y la problemática de la gestión de personas. Como siempre, el artículo no aporta grandes soluciones, pero ofrece una nueva evidencia de la importancia del recurso humano en la empresa. Como los propios autores señalan, menos diseño estratégico de alto nivel y más conocimiento y cercanía de los verdaderos agentes de decisión en la empresa: sus empleados.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar