La evolución de las condiciones salariales de los profesionales en los últimos tiempos supone un verdadero desconcierto para los que analizamos este –aparente- fenómeno de la ‘batalla por el talento’ que se supone vivimos actualmente. Varios datos que se han publicado recientemente dan pruebas de ello.
Desde la lógica de esta batalla y de las leyes de mercado que la determinan, parece que la oferta de empleo para los jóvenes está superando la demanda, fundamentalmente por la caída de población de esta edad ya avisada por la ciencia demográfica tantos años antes. Los discursos de los responsables de selección parecen reforzar esta tesis. Uno esperaría que la empresa reaccionase mejorando la oferta salarial, como suele hacerse cuando –por las razones que sean- se dispara el valor de un tipo de profesional en el mercado laboral. Pues bien, bajo el titular ‘Licenciados cada vez más baratos’, El País reseña un estudio de la Universidad de Santiago que concluye precisamente lo contrario. No solamente bajan los salarios de primera entrada, sino que se incrementan también los ya elevados contratos en prácticas. Ignoro la capacidad del generalización del estudio al resto de España, aunque su autora afirma que la situación es similar. Lo cierto es que los jóvenes recién titulados no ven su panorama con las perspectivas optimistas que la batalla por el talento debería ofrecer.